Milán se encuentra en las llanuras Lombardía, una de las regiones más desarrolladas de Italia. Es la segunda ciudad más poblada y capital económica del país. La ciudad además es famosa por ser la capital de la moda y el diseño en Europa, lo que le confiere un aire cosmopolita con gentes de todo el mundo. La cuidad es bulliciosa día y noche. Resturantes, cafés, bares, discotecas, cines y teatros constituyen una oferta muy atractiva al visitante. La Scala de Milán, la opera más famosa del mundo, el Duomo y otros sitios de interés le esperan en la cuidad.
Desde Milán puede llegar fácilmente a los Alpes italianos y suizos en invierno y en verano la costa de Linguria o la Costa Azul también están a un tiro de piedra.
Durante el Renacimiento, Milán fue centro del arte que competía con Venecia, Florencia y Roma. Fué gobernada por los duques de las familias Visconti y Sforza, quienes mantenían a sus servicios a artistas de la talla de Leonardo da Vinci y Bramante.
En el siglo XV, Milán fue conquistada por Francia y a principios del siglo XVI por España. Durante el siglo XVIII, Austria reemplazó a España, pero después de la Revolución Francesa y las Guerras Napoleónicas, la ciudad se convirtió en uno de los principales centros del nacionalismo italiano. Milá reclamó su independencia y apoyó la unificación italiana.
El clima en Milán generalmente es cálido de junio a septiembre, aunque puede llover mucho en septiembre. Los inviernos son fríos, pero casi nunca nieva. Las temperaturas en invierno son entre los 0º a 10º C y en verano de 20º a 30º C.


