Montpellier, capital de la región del Languedoc-Roussillion
tiene una larga tradición como ciudad estudiantil y es hoy una de las
ciudades universitarias más grandes y famosas de Francia. La ciudad
ofrece, además de un magnífico centro histórico con pequeñas calles
estrechas muy pintorescas, preciosas mansiones del siglo XVI, numerosos
cafés con terrazas bajo a la sombra de los árboles y una interesante
vida cultural. Gracias a sus tesoros históricos la ciudad es
considerada oficialmente como "Ville D'art". Contribuyen a su intensa
vida cultural los músicos y artistas que actúan en sus calles y los
prestigiosos festivales.


